Todas las Perspectivas

Los ministros de turismo citan el PIB. Los informes anuales lo lideran. Los estudios de impacto económico construyen sus titulares alrededor de él. Como medida de la contribución agregada del turismo a una economía nacional, el PIB es legítimo. Como el número principal contra el que un destino gestiona, produce un conjunto específico y predecible de comportamientos: maximizar llegadas, llenar camas, perseguir volumen. No porque las personas que gestionan el destino estén equivocadas, sino porque el indicador recompensa el volumen independientemente de quién se beneficia, hacia dónde va el gasto o qué le cuesta al medio ambiente y a la comunidad generarlo.

El problema es tratar un número como una imagen completa del desempeño del destino cuando captura aproximadamente una dimensión de un resultado de cuatro dimensiones.

Este artículo propone una jerarquía de medición para las autoridades de destinos: un KPI primario, indicadores de apoyo que lo predicen, métricas operativas que mueven esos indicadores y proxies sociales y ambientales que te dicen si el destino seguirá siendo viable en una década. El marco se basa en un modelo documentado construido en PROMTUR Panamá durante cuatro años. Está alineado con el Marco Estadístico para Medir la Sostenibilidad del Turismo, el estándar internacional adoptado por los 193 estados miembros de la ONU en marzo de 2024. Y señala a los destinos que ya están haciendo esto en público.

Qué captura el PIB y qué no

El PIB, en el contexto turístico, mide el gasto total de los visitantes: alojamiento, alimentación, transporte, actividades y comercio minorista. Captura la producción económica agregada. No te dice quién capturó esa producción, hacia dónde fue en el país, cuántos empleos formales creó frente a informales, ni si los activos que atrajeron a esos visitantes en primer lugar están en mejores o peores condiciones que hace un año.

Dos destinos pueden reportar contribuciones idénticas al PIB provenientes del turismo mientras producen resultados completamente diferentes para sus poblaciones. Uno invirtió en productos de base comunitaria, distribuyó visitantes por regiones, construyó empleo formal y midió el sentimiento de los residentes anualmente. El otro concentró las llegadas en una única puerta de entrada costera, empleó mano de obra de fuera de la región y creó costos de infraestructura que compensaron una parte significativa de la ganancia del PIB. El PIB no distingue entre ellos. Cuenta ambos igual.

También hay un problema de tiempo. La degradación ambiental, la hostilidad de los residentes y la erosión de los activos naturales y culturales que hicieron que el destino valiera la pena visitar no se registran en el PIB. El volumen de llegadas es una señal poco confiable. Barcelona es el caso documentado: las llegadas continuaron creciendo mientras la hostilidad de los residentes se intensificaba y la habitabilidad de la ciudad se degradaba. Un destino que gestiona contra el PIB puede estar degradando sus activos fundamentales mientras reporta cifras récord de contribución. Para cuando el daño es medible en términos económicos, el costo de restauración supera el costo de la medición que podría haberlo detectado antes.

Un destino que gestiona contra el PIB puede estar degradando los activos que lo hacen valer la pena visitar mientras reporta cifras récord de contribución.

El problema del volumen

La respuesta estándar a cualquier desafío de desempeño turístico es aumentar las llegadas. Más visitantes, más gasto, más contribución al PIB. Esta lógica está incompleta.

El volumen indiferenciado es el problema. Un destino que atrae visitantes que se quedan más tiempo, gastan más, viajan más allá de la ciudad principal de entrada y regresan al año siguiente genera más impacto económico total con menos llegadas que un destino que persigue números brutos. Menor presión sobre la infraestructura. Gasto más distribuido. Un argumento económico más sólido para la inversión pública sostenida en el sector.

El sector resiste este argumento porque las llegadas son visibles, comparables y reportables a un ministro en un solo número. La duración de la estadía es más difícil de rastrear. El gasto por visitante requiere infraestructura de encuestas. La distribución del gasto en un país requiere sistemas de datos que toman inversión deliberada construir. El desafío de medición es real y tiene solución.

En PROMTUR Panamá, el alejamiento del volumen bruto de llegadas como objetivo primario fue incorporado en la estrategia antes de que se lanzara el primer programa de marketing. Los tres segmentos psicográficos elegidos para la marca nacional de Panamá fueron Idealistas Creativos, Buscadores de Historia y Globetrotters de Vacaciones. Fueron elegidos por sus características de rendimiento: interés demostrado en destinos culturalmente distintos, mayor duración promedio de estadía, mayor gasto diario y un patrón de viaje más allá de la ciudad capital hacia las provincias y regiones indígenas. Era un argumento económico incorporado en la estrategia de segmentación.

Panamá: Estrategia de Segmentos como Estrategia Económica

Un visitante que pasa dos semanas en Panamá, viaja a la Península de Azuero, se hospeda en territorio Guna Yala, visita el Darién y regresa al año siguiente genera significativamente más impacto económico total que tres visitantes que pasan cuatro días cada uno en Ciudad de Panamá y se van. Ambos aparecen en los datos de llegadas. Solo uno produce el resultado económico que el destino existe para entregar.

Segmentar un volumen específico del viajero adecuado, en lugar del mayor volumen disponible, fue la lógica económica central de la plataforma Vive Por Más desde el principio.

KPI vs. métrica: la distinción que cambia lo que gestionas

Los marcos de medición de destinos fracasan cuando tratan todos los indicadores como equivalentes. Producen paneles con treinta números y sin jerarquía. Cuando todo es importante, nada se gestiona.

Un KPI es la medida de más alto orden que indica si el destino está teniendo éxito. Captura el resultado que la organización existe para producir. Una métrica es una medida importante a monitorear porque mueve el KPI. Las métricas alimentan los KPIs. No son lo mismo, y las organizaciones que las tratan como tal terminan gestionando las métricas mientras el KPI se desvía.

Las llegadas son una métrica. La tasa de ocupación es una métrica. La duración de la estadía es una métrica. El gasto promedio por visitante es una métrica. La contribución al PIB es una métrica. El impacto económico total, medido correctamente, es el KPI. La distinción determina lo que la organización prioriza cuando llega la presión presupuestaria y hay que tomar decisiones.

El modelo de medición de Panamá

PROMTUR Panamá construyó una jerarquía de medición a partir de los datos disponibles, la amplió durante cuatro años y reportó públicamente contra los objetivos comprometidos. Fue construida a partir de lo que la infraestructura de datos podía soportar al inicio, con adiciones planificadas a medida que crecía la capacidad de la organización.

Jerarquía de Medición de Panamá: Programa de Marketing Vive Por Más
Nivel 1: KPIs
Impacto económico total, ranking de marca y satisfacción del sector

Impacto económico. El KPI económico primario fue el impacto económico total: gasto directo de visitantes multiplicado por un multiplicador de 1.72 encargado a Oxford Economics específicamente para Panamá. El multiplicador capturó tres capas de actividad económica. Impacto directo: el gasto de visitantes en hoteles, restaurantes, atracciones, transporte y comercio minorista, y los empleos, salarios y taxes generados directamente de ese gasto. Impacto indirecto: el gasto de empresas turísticas a sus proveedores, incluyendo hoteles que adquieren alimentos, servicios de lavandería, servicios públicos, marketing, mantenimiento y servicios profesionales. Impacto inducido: el gasto doméstico de los empleados cuyos ingresos provienen de la actividad turística directa e indirecta, incluyendo trabajadores que gastan sus salarios en vivienda, alimentos, salud, transporte y servicios locales. Por cada USD 1.00 de gasto directo de visitantes, USD 0.72 circularon adicionalmente por la economía panameña a través de los canales indirectos e inducidos. Una inversión promocional de USD 22M fue conectada con USD 1.8B en impacto económico anual. La metodología de atribución que conecta el gasto con el resultado está documentada por separado en el artículo del modelo de atribución.

Ranking de marca. La posición competitiva de Panamá fue rastreada trimestralmente por Wisesense usando un índice compuesto: top of mind espontáneo (55% de peso), intención de viaje (20%), share of mind (15%) y conocimiento asistido (10%), medido contra el mismo conjunto competitivo cada trimestre. El estudio de línea base fue encargado antes del lanzamiento de la estrategia. Panamá se ubicó en el quinto lugar. El objetivo público a cuatro años era el cuarto. Se alcanzó antes de lo previsto.

Satisfacción del sector. Medida trimestralmente por la firma de investigación independiente Stratego. Pasó del 53% en la línea base al 78% al final del mandato. La satisfacción del sector fue tratada como un KPI de gobernanza tanto como de desempeño: un sector que cree que la Organización de Gestión de Destinos (OMD) está produciendo resultados es un sector que defiende la independencia de la OMD cuando esa independencia es cuestionada.

Nivel 2: Indicadores de Apoyo
Las medidas que predicen cada KPI

Prediciendo el impacto económico:

  • Duración de la estadía: el predictor individual más fuerte del impacto económico después del volumen. Los visitantes que se quedaron más tiempo gastaron más por viaje independientemente de la tarifa diaria.
  • Gasto promedio por visitante: obtenido de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), que rastreó el gasto de visitantes a través de encuestas nacionales, comparado con los perfiles del mercado de origen. Los datos de transacciones de Visa y Mastercard proporcionan una fuente alternativa o complementaria en mercados con alta penetración de pago con tarjeta.
  • Volumen de segmentos objetivo: construido a partir de tres fuentes de datos. Los datos de reservas de alianzas de Copa Airlines y socios OTA rastrearon las llegadas atribuidas al programa. ADARA proporcionó datos de pasajeros aéreos de socios transportistas adicionales. La asistencia a MICE rastreó el volumen de delegados de eventos confirmados. La clasificación por segmento psicográfico se aplicó al comportamiento de reservas y a los perfiles del mercado de origen.
  • Distribución estacional de visitantes: variación en las llegadas por mes, utilizada para identificar períodos más lentos y ajustar los mensajes de marketing y la segmentación de canales para estimular la actividad en ventanas fuera de temporada.

Prediciendo el ranking de marca:

El índice compuesto de ranking de marca de Wisesense se construyó a partir de cuatro puntuaciones de componentes rastreadas por separado, porque cada una se mueve en un período de tiempo diferente y responde a diferentes insumos del programa.

  • Top of mind espontáneo (55% de peso): la métrica de conocimiento más difícil de mover. Responde a la presencia sostenida en los mercados durante el tiempo, no a ningún programa específico.
  • Intención de viaje (20% de peso): el indicador adelantado más directo de llegadas del segmento objetivo. Cuando mejora la intención de viaje, las reservas del segmento objetivo siguen.
  • Share of mind (15% de peso): la participación competitiva de Panamá en la consideración activa dentro del conjunto de destinos que los viajeros evaluaban.
  • Conocimiento asistido (10% de peso): reconocimiento con indicación. Rastreado para identificar qué mercados tenían infraestructura de conocimiento sobre la cual construir versus mercados que requerían inversión desde una base baja.

El ranking de marca y el impacto económico están conectados. La intención de viaje es un indicador adelantado de las llegadas del segmento objetivo. Cuando mejora la intención de viaje, siguen las llegadas del segmento objetivo. Cuando aumentan las llegadas del segmento objetivo, siguen la duración de la estadía y el gasto por visitante. La ruta de la marca hacia el impacto económico está documentada y es medible. Un destino que rastrea las puntuaciones de los componentes de marca tiene entre 6 y 18 meses de señal anticipada antes de que se muevan las cifras de impacto económico.

Prediciendo la satisfacción del sector:

  • Participación del sector: frecuencia de los briefings, asistencia y visibilidad documentada del programa en los sectores de hoteles, atracciones y operadores turísticos.
  • Métricas de participación en MICE: crecimiento en consultas de eventos, contratos confirmados y volumen de delegados. Los operadores del segmento MICE experimentaron directamente el impacto del programa.
  • Cobertura de socios aliados: la presencia de Panamá en Copa Airlines, Expedia y socios OTA. El sector vio el destino activamente promocionado en los canales que sus clientes utilizaban.
  • Reporte de atribución: la evidencia documentada que conecta la inversión promocional con los resultados económicos. La satisfacción del sector aumentó cuando los operadores tuvieron acceso a los números, no solo a la narrativa.
  • Mejora del desempeño del negocio: aumentos en llegadas, ocupación y duración de la estadía que los operadores experimentaron directamente en sus propios negocios. La satisfacción del sector siguió a la mejora real del negocio. Los datos confirmaron lo que los operadores ya estaban sintiendo.
Nivel 3: Métricas Operativas
Las medidas que mueven los indicadores de apoyo

La métrica operativa más productiva fue las atracciones visitadas por viajero, que rastreaba qué tan lejos viajaban los visitantes más allá de Ciudad de Panamá. Dos resultados surgieron de estos datos.

Primero, confirmó la cadena de desempeño. Los visitantes que viajaron más allá de la capital visitaron más atracciones, se quedaron más tiempo y gastaron más. Cada atracción adicional visitada se correlacionó con un aumento en la duración de la estadía y el gasto total. La cadena era medible.

Segundo, identificó qué perfiles de viajeros distribuían el gasto de manera más amplia en todo el país. Esos datos se retroalimentaron directamente en la estrategia de segmentación, permitiendo a la organización refinar hacia un volumen de viajeros afines en lugar de un objetivo bruto de llegadas.

Nivel 4: Indicadores Sociales y Ambientales
Lo que requiere un marco completo

Un marco completo de Nivel 4 requiere cuatro componentes.

Primero, la percepción de los residentes sobre los efectos netos del turismo, rastreada a través de encuestas independientes realizadas a intervalos regulares. El análisis de cobertura mediática es un proxy. Refleja cómo se está representando públicamente el destino. No mide cómo los residentes experimentan los efectos del turismo en su vida diaria, costos de vivienda o acceso a los recursos comunitarios. Panamá utilizó la cobertura mediática como punto de partida y lo reconoció como tal.

Segundo, la proporción de personas con empleo formal versus informal en las industrias turísticas, obtenida de las estadísticas laborales nacionales. El empleo formal en turismo es una medida directa de si el crecimiento económico en el sector está llegando a los trabajadores con seguridad laboral, beneficios y protecciones legales. Panamá no rastreó este indicador durante el mandato.

Tercero, indicadores de salud ambiental específicos para los activos primarios del destino. Para Panamá, esos activos incluyen ambientes marinos protegidos, corredores de biodiversidad y territorio cultural indígena. La degradación ambiental en cualquiera de esas áreas no aparece en los datos de impacto económico. En algunos casos las llegadas caen cuando el daño se hace visible. En otros, las llegadas continúan creciendo mientras el daño se acumula. Panamá identificó estos activos públicamente pero no implementó el rastreo ambiental formal durante el mandato.

Cuarto, la satisfacción del visitante, medida como tasa de visita repetida y proporción de visitantes que recomendarían el destino. Este es un indicador social en el estándar SF-MST de la OMT y un predictor adelantado del ranking de marca. Un destino con altas tasas de repetición y sólidas puntuaciones de recomendación tiene una ventaja en el costo de adquisición que se capitaliza con el tiempo. Panamá no rastreó este indicador. Fue una brecha conocida.

Panamá tenía una sólida medición en el Nivel 1 y el Nivel 2. El Nivel 4 fue la brecha documentada en los cuatro componentes. Nombrarlo públicamente es parte de lo que hace al modelo creíble.

La Cadena de Desempeño: Panamá
Atracciones visitadas
Duración de estadía aumenta
Gasto promedio aumenta
Impacto económico crece
Datos de estacionalidad
Identifica períodos de baja utilización
La programación llena el vacío
Ocupación y rendimiento mejoran

La estacionalidad es un estímulo estratégico.

Los datos de estacionalidad cuantifican el costo económico de los períodos de baja utilización. La brecha entre temporada alta y baja responde a la programación.

En Banff and Lake Louise Tourism, el rastreo de la ocupación por mes y día de la semana identificó puntos bajos profundos en los períodos de invierno entre semana y de temporada de transición. Esos datos construyeron el argumento para una respuesta de programación estructurada. El resultado fue SnowDays, un festival de invierno de varias semanas construido alrededor de tres eventos emblemáticos: Ice Magic (una competencia internacional de escultura en hielo a orillas del Lago Louise), Skijoring en Banff Avenue (esquiadores acrobáticos jalados por caballos sobre saltos por Banff Avenue), y programación de escultura en nieve en el casco urbano de Banff. Cada evento creó una razón específica y fechada para visitar durante un período históricamente lento, comunicado al mercado con suficiente anticipación para impulsar las reservas anticipadas. La ocupación en todo el destino pasó del 65% al 78% durante todo el año. Los datos identificaron la oportunidad. La programación la ejecutó.

La distribución de la estacionalidad pertenece al Nivel 2 de cualquier marco de medición de destinos porque impulsa decisiones estratégicas. Los destinos que no la rastrean están gestionando sus períodos de menor utilización a ciegas.

Patinaje sobre hielo y actividades de invierno en un lago alpino congelado, Weissensee Austria

La programación estacional crea razones específicas y fechadas para visitar durante los períodos de baja utilización históricamente.

El estándar internacional: lo que la OMT ahora requiere

En marzo de 2024, la Comisión Estadística de las Naciones Unidas respaldó el Marco Estadístico para Medir la Sostenibilidad del Turismo, adoptado por los 193 estados miembros de la ONU. Este es el primer estándar internacionalmente acordado para medir las dimensiones económicas, sociales y ambientales del turismo de manera comparable y armonizada entre países. El marco coloca el PIB dentro de una estructura de cuatro grupos que le da a los tomadores de decisiones la imagen económica, social y ambiental completa.

OMT SF-MST: Cuatro Grupos de Indicadores (2024)

Indicadores de presión general: duración promedio de estadía, intensidad de visitantes (visitantes por 100 residentes), densidad de visitantes (visitantes por hectárea de tierra habitable), dependencia del visitante y variación de estacionalidad. Estos miden la escala y distribución de la presencia turística en relación con la población y el territorio del destino.

Indicadores económicos: PIB directo del turismo como proporción del PIB total, empleo turístico e inversión turística. Estas son principalmente medidas a nivel ministerial, producidas a través de cuentas satélite de turismo y estadísticas laborales nacionales.

Indicadores ambientales: emisiones de GEI por visitante y por unidad de PIB turístico, residuos sólidos por visitante, uso de agua por noche de visitante, aguas residuales, uso final de energía por las industrias turísticas, extensión del ecosistema (incluido el porcentaje de áreas protegidas) y servicios ecosistémicos. Estos miden si la actividad turística está consumiendo o preservando el capital natural del destino.

Indicadores sociales: satisfacción del visitante (proporción que recomienda, tasa de visitante repetido), percepción de la comunidad anfitriona sobre los efectos netos del turismo, trabajo decente (empleo formal versus informal en las industrias turísticas) y gobernanza (implementación de herramientas contables estándar para el monitoreo económico y ambiental).

El marco confirma lo que los profesionales de destinos han sabido durante años y los gobiernos han tardado en financiar: el caso económico para el turismo está incompleto sin el caso social y ambiental. Lo que se mide se gestiona. Los estados miembros de la ONU que respaldaron este marco se comprometen, al menos en principio, a gestionar más allá del PIB.

Para una autoridad de destinos, el marco es útil de dos maneras. Proporciona una estructura internacionalmente creíble para justificar la expansión de un programa de medición más allá de lo que un ministro o consejo directivo podría priorizar instintivamente. Y proporciona un vocabulario común para reportar a organismos multilaterales, bancos de desarrollo y socios internacionales que requieren cada vez más evidencia de resultados sostenibles.

Quién ya está haciendo esto

Un pequeño número de destinos han construido marcos de medición públicos que van más allá del PIB y reportan contra ellos de forma consistente. El estándar que establecen es instructivo.

Wonderful Copenhagen es el ejemplo público más riguroso de medición social en la gestión de destinos. A través de su estrategia Tourism for Good, Wonderful Copenhagen publica informes anuales de estado de KPIs que rastrean el apoyo de los residentes al crecimiento turístico como un número concreto contra un objetivo declarado. Su informe de 2021 documentó un 78% de apoyo de residentes entre 2.252 residentes de Copenhague encuestados contra un objetivo del 80%. Realizan entrevistas trimestrales con residentes durante todo el año. Rastrean las tasas de certificación de sostenibilidad hotelera y reportan contra el Índice Global de Sostenibilidad de Destinos, donde tienen una clasificación entre los tres primeros entre los destinos de reuniones y conferencias más sostenibles del mundo. Su lógica estratégica es explícita: no puedes comprometerte públicamente con el apoyo de los residentes y desestimarlo cuando llega la presión presupuestaria. El compromiso público crea la disciplina de gestión.

Nueva Zelanda opera la infraestructura de medición turística más completa institucionalmente a nivel nacional. Tourism New Zealand establece cuatro pilares: Economía, Naturaleza, Cultura y Sociedad. El Ministerio de Negocios, Innovación y Empleo produce una Cuenta Satélite de Turismo anualmente, una Encuesta Internacional de Visitantes mensual que mide el gasto y el comportamiento por mercado de origen, estimaciones de turismo regional y datos de empleo por Organización Regional de Turismo. Para el año terminado en marzo de 2025, el gasto turístico total fue de NZD 46.6 mil millones. El empleo turístico directo fue el 6.8% del empleo nacional total. La infraestructura de medición fue construida durante décadas y es ahora una función estándar del gobierno, impulsada por la decisión de Nueva Zelanda de dedicar un departamento gubernamental al turismo y tratar la medición como una responsabilidad fundamental de ese mandato desde el inicio.

Andalucía, España es un ejemplo práctico bien documentado en la literatura sobre cuadros de mando de destinos. La Empresa Pública para la Gestión del Turismo y el Deporte de Andalucía desarrolló cuadros de mando ajustados específicamente a los objetivos de los planes de turismo sucesivos, incorporando la disciplina interna de monitoreo continuo en la cultura operativa de la organización en lugar de tratar la medición como un ejercicio periódico de reporte.

Oxford Economics y consultoras similares publican análisis de impacto turístico a nivel de sector nacional para países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido. Estos miden la contribución agregada del turismo a una economía nacional. Son análisis sectoriales. Lo que ninguno de los destinos revisados aquí ha publicado es una cadena de atribución que conecte una inversión específica en un programa de marketing, con un presupuesto definido, un período definido y una mezcla de canales definida, con una cifra de impacto económico específica a través de datos de reservas aéreas, seguimiento de conversiones OTA y modelado de atribución de múltiples fuentes. Ese es un problema diferente con una solución diferente. Copenhague es el líder en medición social. Nueva Zelanda es el líder en infraestructura institucional. Panamá construyó el modelo de atribución de marketing. Un marco completo toma de los tres.

Construyendo su propio marco

No existe un marco universal porque la disponibilidad de datos varía por destino. El principio es consistente: construir desde el resultado hacia abajo. Definir el KPI primero, luego identificar los indicadores que lo predicen, luego identificar las métricas operativas que mueven esos indicadores, luego agregar medidas sociales y ambientales desde el primer año de operación en lugar de cuando la presión externa las imponga.

Paso 1: Definir un KPI de resultado económico. El impacto económico total, usando un multiplicador validado, es la elección más sólida. Si la infraestructura de datos aún no lo soporta, la contribución directa del turismo al PIB es un punto de partida. Construye hacia el modelo completo.

Paso 2: Identificar indicadores de apoyo que predicen el KPI. La duración de la estadía y el gasto promedio por visitante predicen el impacto económico de manera más confiable que las llegadas brutas. La distribución de la estacionalidad identifica brechas de utilización que representan oportunidades económicas reales. El volumen de segmentos objetivo rastrea la calidad del rendimiento en lugar del volumen solo. Elige indicadores que puedas medir con los sistemas de datos disponibles ahora.

Paso 3: Identificar métricas operativas que mueven esos indicadores. Las atracciones visitadas, la distribución geográfica del gasto, la tasa de visitante repetido y la satisfacción del visitante en puntos de contacto específicos del producto son candidatos. Las métricas correctas para tu destino son las que tu infraestructura de datos puede producir y que muestran una relación creíble con los indicadores por encima de ellas.

Paso 4: Agregar indicadores sociales y ambientales desde el primer año. Las encuestas de percepción de residentes no requieren un presupuesto significativo. Las estadísticas laborales nacionales contienen ratios de empleo formal e informal para el sector turístico en países con sistemas estadísticos establecidos. Los indicadores de salud ambiental dependen de los activos primarios de tu destino. Elige dos o tres y rastrealós desde el principio. Los destinos que agregan estas medidas más tarde lo hacen bajo presión externa, después de que el daño ya ha ocurrido y después de que el déficit de confianza con los residentes ya se ha formado.

Paso 5: Reportar públicamente contra todos los niveles desde el primer año. La disciplina del reporte público cambia lo que una organización gestiona. Un objetivo publicado antes del primer año de operación es un compromiso. Una medición divulgada antes de saber si la alcanzarás es responsabilidad. Estas son las condiciones bajo las cuales la medición del destino afecta el comportamiento en lugar de documentarlo después del hecho.

Sobre los Datos que Aún No Tienes

Usa los datos que tienes. Encuentra datos que importen. Divulga lo que aún no puedes medir y declara cuándo planeas tenerlo. Reporta un número conservador que puedas defender en lugar de un número grande que no puedas. La credibilidad de un marco de medición se construye sobre su consistencia y transparencia, no sobre la ambición de sus cifras.

El reconocimiento público de Panamá de que la medición del Nivel 4 estaba incompleta fue un compromiso con un estándar que la organización estaba registrada como con la intención de alcanzar.

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Preguntas frecuentes

¿Por qué el PIB es una medida inadecuada para el desempeño turístico?

El PIB captura el gasto total de los visitantes en agregado. Dos destinos pueden reportar contribuciones idénticas al PIB mientras producen resultados completamente diferentes para los residentes. El PIB no captura ni los costos ambientales ni los sociales. El PIB es una métrica que vale la pena monitorear, no el KPI primario.

¿Qué debería reemplazar al PIB como KPI primario del turismo?

El impacto económico total, medido como el gasto directo de los visitantes multiplicado por un multiplicador indirecto e inducido validado, es el KPI primario más sólido. En PROMTUR Panamá, un multiplicador de 1.72 encargado a Oxford Economics específicamente para Panamá conectó una inversión promocional de USD 22M con USD 1.8B en impacto económico anual. La contribución al PIB es un insumo en un marco más amplio.

¿Qué es el volumen de calidad en turismo?

El volumen de calidad es un número específico de visitantes elegidos por sus características de rendimiento: duración de la estadía, gasto diario, disposición a viajar más allá de la ciudad principal de entrada e interés en el producto diferenciado del destino. Un número menor de los viajeros correctos genera más impacto económico total que un número mayor de los incorrectos. En PROMTUR Panamá, los tres segmentos psicográficos fueron elegidos por estas características, no por el tamaño del mercado.

¿Cuál es la diferencia entre un KPI y una métrica en la medición de destinos?

Un KPI es la medida de más alto orden que indica si el destino está teniendo éxito. Una métrica es una medida importante a monitorear porque ayuda al KPI a moverse. Las llegadas son una métrica. La duración de la estadía es una métrica. El impacto económico es el KPI. Tratar las llegadas como el KPI produce comportamiento maximizador de volumen. Tratar el impacto económico como el KPI produce comportamiento optimizador de rendimiento. La distinción determina lo que la organización gestiona.

¿Qué indicadores sociales y ambientales debería rastrear un destino?

Como mínimo: la percepción de los residentes sobre los efectos netos del turismo, rastreada a través de encuestas independientes realizadas a intervalos regulares, la proporción de personas con empleo formal versus informal en las industrias turísticas, usando estadísticas laborales nacionales, y dos o tres indicadores de salud ambiental específicos para los activos primarios del destino. El Marco Estadístico de la OMT para Medir la Sostenibilidad del Turismo, adoptado por 193 estados miembros de la ONU en marzo de 2024, proporciona el estándar internacional. Wonderful Copenhagen publica datos de sentimiento de residentes anualmente y tiene una clasificación entre los tres primeros en el Índice Global de Sostenibilidad de Destinos. Este es el ejemplo público más riguroso en el sector.

¿Cómo ayuda la medición de la estacionalidad a un destino?

Los datos de estacionalidad cuantifican el costo económico de los períodos de baja utilización e identifican dónde la programación puede cerrar la brecha. En Banff and Lake Louise Tourism, los datos de ocupación por mes y día de la semana identificaron períodos bajos de invierno entre semana y de temporada de transición. La respuesta fue un programa de festivales estructurado construido alrededor de tres eventos emblemáticos: SnowDays, Ice Magic (una competencia internacional de escultura en hielo en el Lago Louise) y Skijoring, en el que esquiadores acrobáticos son jalados por caballos sobre saltos por Banff Avenue. Cada evento creó una razón específica y fechada para visitar durante un período históricamente lento. La ocupación anual pasó del 65% al 78%. La estacionalidad es un estímulo estratégico.

Fuentes y notas

PROMTUR Panamá: Práctica profesional del autor como Director de Marketing y Estrategia y CEO Interino, 2020–2023. Metodología de impacto económico de la documentación del Programa de Marketing Vive Por Más de PROMTUR, agosto de 2023. Datos de satisfacción del sector de informes trimestrales realizados por Stratego. El multiplicador indirecto e inducido de 1.72 fue encargado a Oxford Economics específicamente para Panamá como un estudio propietario a nivel de país. Modelos de atribución de aprendizaje automático: Prophet (series de tiempo), XGBoost/LightGBM (potenciación de gradiente), LightweightMMM (modelado de mezcla de marketing), CausalImpact (inferencia causal). Seguimiento de ranking de marca: índice compuesto Wisesense, top of mind espontáneo 55%, intención de viaje 20%, share of mind 15%, conocimiento asistido 10%.

UN Tourism Statistical Framework for Measuring the Sustainability of Tourism (SF-MST): Endorsed by the United Nations Statistical Commission at its 55th session, 27 February–1 March 2024. Adopted by all 193 UN member states. Full framework: unstats.un.org/UNSDWebsite/statcom/session_55/documents/BG-4a-SF-MST-E.pdf. Indicator proposals (September 2023 draft): webunwto.s3.eu-west-1.amazonaws.com/s3fs-public/2023-09/MST_Indicators_EG_version_Sep2023_13092023_REV1.pdf.

Wonderful Copenhagen: Tourism for Good KPI Status Report, 2021, published May 2022. Resident sentiment data from 2,252 interviews conducted through 2022. Global Destination Sustainability Index 2021 score: 85%. Full report: wonderfulcopenhagen.dk. 2024–2030 strategy: Wonderful Copenhagen, November 2024.

New Zealand: Tourism Satellite Account, year ended March 2025, Ministry of Business, Innovation and Employment / Stats NZ. Total tourism expenditure NZD 46.6 billion. Direct tourism employment: 6.8% of total employment. Tourism New Zealand four-pillar framework: Economy, Nature, Culture, Society.

Andalusia, Spain: Vila, Mar, Costa, Gerard, and Rovira, Xari. "The creation and use of scorecards in tourism planning: A Spanish example." Tourism Management, vol. 31, no. 2, 2010.

Banff and Lake Louise Tourism: Author's professional practice as VP Global Marketing, 2016–2020. SnowDays festival program including Ice Magic, Lake Louise. Year-round occupancy 65% to 78% over tenure. Festival dates 2026: January 16–February 8.

Psychographic segment data and segment yield characteristics: PROMTUR Panama brand strategy documentation. Segment profiles developed against yield indicators including length of stay, average spend, attraction visitation behavior, and regional distribution patterns.

Lectura relacionada: Conectando una Inversión Promocional de USD 22M con USD 1.8B en Impacto Económico, Gobernanza de Destinos: Cinco Condiciones Estructurales para el Desempeño Institucional a Largo Plazo, y Construyendo un Marco de Marca de Destino: del ADN al Despliegue. Ver también el caso de estudio de Panamá.

Woodrow Oldford es un estratega en gobernanza de destinos y desarrollo económico y el Director General de Oldford Global Consulting, especializado en formación de OMDs, estrategia de destinos, reforma de gobernanza y desarrollo de marcas nacionales de turismo. Ejerció como Director de Marketing y Estrategia y CEO Interino de PROMTUR Panamá de 2020 a 2023. Perfil completo →